Como no sólo de mi vecino de al lado vivo yo y puesto que PriceMinister me ha obsequiado con éste ejemplar (muchas gracias desde aquí), en esta ocasión voy a dejarme de historias para no dormir y me dedicaré a hacer una reseña "normal". Que ya era hora.
"James Sveck, el narrador de esta novela, es un adolescente inteligente y precoz, ha terminado el colegio y durante el verano trabaja en la galería de arte que su madre tiene en Manhattan y en la que casi nunca entra nadie. Pese a haber sido admitido en la prestigiosa Universidad de Brown no está seguro de querer ir; lo que de verdad le gustaría es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo, sin ser molestado; detesta relacionarse con la gente de su edad, a la que evita y con la que piensa que no tiene nada en común".
"Algún día este dolor te será útil" no es una novela normal. Aunque lo aparente. Me refiero a que es sencilla de leer (aunque muy detallista), tiene un prosa muy ágil y no agrega elementos de sorpresa. Cuenta la vida de James durante el mes de Julio de 2003, a modo de diario, aunque el protagonista dará pequeños saltos en el tiempo como si fueran aclaraciones, gracias a los cuales, podremos entender o por lo menos acercarnos, al comportamiento de este chico. Así conoceremos, por ejemplo, que la soledad es una necesidad básica para James.
Durante este mes, el protagonista nos mostrará cómo transcurren sus días entre la gélida galería de arte adquirida por su madre tras su segundo divorcio "porque quería hacer algo" y su casa, habitada por su madre y por una hermana universitaria que sólo habla de teoría lingüística influida por su pareja, profesor universitario y casado. Mientras, lucha por evitar un futuro en la Universidad de Brown.
Y en medio de este ambiente tan desestructurado, con un padre que sólo piensa en el trabajo y una madre que ya va por su tercer divorcio, James nos cuenta cómo el año en que sus padres se separaron lo enviaron a un campamento de vela de esos que supuestamente reforman a adolescentes con graves trastornos mediante los milagros del duro trabajo físico y las glorias de la naturaleza. Con un lema que rezaba: "Sé paciente y resiste: algún día este dolor te será útil". Este pequeño detalle nos muestra qué filosofía envuelve al protagonista en particular y a toda la novela en general.
Años después y con este episodio como telón de fondo, los padres de James se ponen de acuerdo para que éste acuda al psiquiatra. Y será durante sus hilarantes conversaciones con la doctora Adler, cuando nos muestre su verdadera naturaleza: la de un chico cuyos padres definen como un antisocial que tiende a la soledad.
Y es que esta novela quiere poner el énfasis en que: no es James el inadaptado social, sino que es más bien al revés. Es el mundo el que no se adapta a él. Hay quién opina que la novela tiende al negativismo más profundo y que por eso es difícil de entender. Para mi, el libro es un canto a la esperanza. James no quiere ir a la universidad porque prefiere aprender solo, tiene miedo a no volver a encajar en la sociedad. Hubo un hecho en concreto que provocó su aislamiento y su pérdida de la adolescencia. Un suceso trágico que conmovió al mundo como lo hizo el 11S y que él vivió muy de cerca aunque en la novela no llegaremos nunca a enterarnos de que le sucedió exactamente.
Ante todo es una novela de autodescubrimiento del protagonista que no es fácil de digerir. Por eso es tan sumamente recomendable, por esa lucha contra una sociedad pesimista por naturaleza.
Pero la novela no es sólo angustia, ya que el autor ha sabido adornar con toques de un humor ácido y sarcástico algunos pasajes del libro. Pero sin pasarse.
Y si quieres saber más: léela. Ya me contarás.
