martes, 12 de febrero de 2013

"EL MISTERIO DE LA CASA ARANDA", de Jerónimo Tristante

    La noche antes de que ésta novela llegara a mis manos no pude dormir. Mientras daba vueltas en una cama que me hubiera gustado que fuera más cómoda, una música cercana luchaba por meterse en mi cabeza sin que yo pudiera evitarlo. Era una música extraña. Ajena. No me quedó más remedio que hacer un ejercicio intenso de relajación (siempre a mi manera, claro) hasta que al final logré vencer a la vigía. 

    El caso es que a la mañana siguiente alguien llamó a mi puerta. Cuando la abrí, un torbellino pasó, rozándome, hacia el salón de mi piso azul. Mientras me tomaba un café que haría que mi mente se despejara, mi vecina del otro lado me contó que se había encontrado a la altura de mi puerta una novela: "El misterio de la casa Aranda", de Jerónimo Tristante. Ella pensó que sería mío. Yo me callé y dejé que ella lo diera por sentado.


    Víctor Ros es un joven policía dotado de una astucia adquirida durante años de delincuencia en las calles del Madrid de finales del siglo XIX. Tras una estancia en la ciudad de Oviedo, regresa a Madrid para convertirse en subinspector de una nueva brigada creada para luchar contra el crimen. De la mano de Alberto Aldanza, excéntrico dandi que le inicia en los métodos de investigación científica, tiene que enfrentarse a dos casos: el de una casa cuyas inquilinas, en épocas diferentes, matan o intentan matar a sus maridos tras la lectura de "La divina comedia", y los crueles asesinatos de varias prostitutas que él decide investigar por su cuenta. Víctor recorrerá el Madrid de los salones de la alta sociedad y de las tertulias de los cafés, se impregnará del clima social y político de la época y se convertirá en un experto investigador gracias a las lecciones de Aldanza. Pero las enseñanzas tendrán un precio y Víctor sólo se dará cuenta de ello cuando logre resolver los dos casos.

    Visitante, ¿te gustaría leer una novela al estilo de Sherlock Holmes pero ambientada en el Madrid de finales del siglo XIX? Pues ésta es la novela que estabas buscando.

    Víctor Ros es un joven subinspector de policía que en sus años jóvenes fue tutelado por un inspector que vio cualidades en él en las que nadie había reparado hasta el momento. Despierto y amante del método deductivo acabará investigando en la casa de Aranda un misterio que se inició hace 50 años. A la vez se verá involucrado, no de manera casual, en la investigación del asesinato de  varias prostitutas. De mano de Víctor y un extraño personaje llamado Alberto Aldanza, descubriremos qué hay detrás de éstas muertes y del misterio de la casa Aranda  relacionado con "La divina comedia" de Dante.

    La verdad es que es una novela que me ha gustado mucho. Muy bien construida y con un protagonista claro como es Víctor Ros muy humano, de hecho él mismo reconoce en un par de ocasiones que suele adelantarse a los sucesos equivocándose alguna que otra vez, nos hará recorrer las tertulias literarias de la época así como conocer también las costumbres de las familias más adineradas del momento, en un Madrid convulso con una recién restaurada monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII y tras las guerras  carlistas.

    También me ha resultado muy curioso conocer qué métodos de investigación científica se utilizaban a finales del siglo XIX por lo que resulta una novela muy instructiva en este aspecto y también en cuanto al contexto político - social ya que se expone el conflicto entre conservadores y liberales.

    Otro punto a favor de la novela es la ausencia de errores de ortografía. Siempre me quejo de ésto así que para una vez que no hay, lo tengo que decir.

    Lo único que no me ha acabado de convencer del todo es que veo al protagonista demasiado contemporáneo, actual. Es un hombre tan liberal tan liberal, que parece de hoy en día. Por ejemplo está a favor de la homosexualidad y yo no sé en ésa época cómo andaría el asunto.

    En fin, una novela de intriga y misterio  que te da lo que estás buscando.Muy recomendable.

P.S: Al finalizar la novela, sólo una inicial "J" y, claro, será la inicial de mi vecino de al lado....
P.S2: A la próxima me colaré en su fiesta.


jueves, 17 de enero de 2013

"LAS TRES HERIDAS", de Paloma Sánchez - Garnica

    Una corriente de aire fría abrió de par en par la puerta de mi habitación. Cuando me levanté de la cama para ver qué había pasado me di cuenta  de que me había dejado abierta la ventana de la cocina que da al patio de luces de mi edificio azul. No sabía ni qué hora era pero por la quietud de la noche debía de ser tarde. O temprano, según se mire. Tras cerrar la ventana, bebí un vaso de agua y volví a la habitación dispuesta a conciliar de nuevo el sueño que, momentos antes, había dejado abandonado sobre mi almohada.

    Con el corazón todavía  a mil por el susto (sí, visitante, soy muy asustadiza) un reflejo de luz se estrelló contra mi cara. Curiosa por averiguar su procedencia me asomé por la ventana y pude comprobar lo que ya sospechaba: mi vecino de al lado tenía la luz de su habitación encendida y ésta se proyectaba en algún cristal del edificio que queda justo enfrente de su habitación (afortunadamente ese edificio no me quita a mi la visión de mi paisaje, ése que te he descrito tantas veces, visitante). El caso es que con mucho sigilo y sin apenas hacer ruido abrí el cristal de mi ventana y saqué medio cuerpo para intentar asomarme y ver por qué mi vecino de al lado seguía despierto. Justo en ese momento una mano grande depositaba sobre el escritorio un gran libro y apagaba la luz del flexo, dejándome a oscuras en el frío de la noche. Una imagen se quedaba suspendida en mi mente durante unos segundos: el título del libro que estaba leyendo, "Las tres heridas" de Paloma Sánchez - Garnica. No te asustes visitante. Soy muy detallista.

"Ernesto, un escritor siempre a la búsqueda de su gran obra, encuentra una antigua caja de latón que contiene la fotografía de una joven pareja, Mercedes y Andrés, junto con unas cartas de amor. Comenzará a indagar en la historia de la pareja a través de los datos que obtiene de las cartas. La intrigante imagen, tomada el día que empezaba la guerra civil, y el posible destino de sus dos protagonistas le ayudarán a escribir su gran novela mientras se convierte en testigo de las heridas del amor, de la muerte y de la vida. Las tres heridas es una novela de reconciliación, de sentimientos, de amores y de ausencias que nos descubre las únicas razones por las que es importante vivir y morir."


    Tras varias semanas leyéndome la novela he de decir que me ha dejado con un sabor agridulce. Tenía un montón de expectativas puestas en ella, ya que si mi vecino de al lado le estaba dedicando su tiempo, mala no podía ser.

    El protagonista es Ernesto, un escritor en busca de los laureles del triunfo, que tras una visita al rastro de Madrid se encuentra con una caja que contiene la foto de una pareja delante de una fuente,  unos nombres y una fecha en el reverso y varias cartas de amor. A partir de este momento Ernesto se embarcará en un búsqueda incansable de la historia que se esconde tras la foto. Para ello la autora irá intercalando capítulos contados por el propio Ernesto con otros contados por los diferentes protagonistas de la historia: Andrés, Mercedes, Teresa, Arturo...

    La historia en sí me ha gustado. Los personajes están muy bien construidos y el contexto en el que se desarrolla la novela es perfecto. Se nota que la autora se ha documentado y se ha metido en la piel de sus personajes. Para mi, el mejor personaje es el de Teresa Cifuentes porque gracias a ella conoceremos Madrid durante la Guerra Civil. Me ha gustado mucho el vivir a pie de calle la guerra y la objetividad con la que Paloma cuenta los hechos. Cuenta la vida con hambre, con muerte, con miedo, con tristeza.. y todo ello sin rencores pero con el ojo puesto en esta época para que no se nos olvide y la historia no se vuelva a repetir. También creo que hace un justo homenaje a todas aquellas personas, de un bando o de otro, que vieron sus vidas sesgadas por una guerra injusta y cruel.

    Una vez dicho esto, he visto algunos detalles que no me han gustado:

* Hay bastantes errores ortográficos. Esto ya lo he comentado en alguna que otra ocasión pero es que odio que no se preocupen las editoriales de esto, para mi, le resta un montón de puntos.
* El uso abusivo del "laismo". Yo, que no soy del centro de España me chirría leer: "la dijo" y expresiones similares.
* Frases con signos de interrogación que carecen de sentido.
* Algo que me chocó muchísimo (pensaba que era yo la equivocada) es que hasta en 2 ocasiones a uno de los protagonistas de la novela  (Andrés) le cambian los apellidos.... no sé si por error de la autora, de la editorial...

    Hasta ahora he comentado errores de gramática pero si la historia me hubiera atrapado desde el principio, estos errores los podría pasar por alto. En realidad lo que más me ha llamado la atención es la falta de una "chispa" que hiciera arrancar la historia. En mi opinión la novela comienza a ser trepidante de verdad a partir de la página 500...y esas son muchas páginas.

    Ernesto no se cree que sea escritor. Como ejemplo destacaré que en una parte de la novela, a uno de los personajes le dice que está seguro que detrás de la fotografía hay una historia. Pero lo dice de una manera que no convence. Y esto se repite tantas veces a lo largo del libro que al lector le queda la sensación de que el protagonista no tiene la suficiente confianza en sí mismo.

    Por último, el hecho de que los capítulos sean bastante extensos  en mi opinión resta fluidez a la novela. También hay un detalle sobrenatural que no me ha gustado un pelo, pero no contaré más para no desvelar la historia.

    Aún así: por supuesto que recomiendo "Las tres heridas". Merece la pena leerla aunque sólo sea para ponerse en el lugar de Teresa y de Mercedes.

P.S: Es la mano más bonita que he visto en toda mi vida...
    
    

viernes, 21 de diciembre de 2012

"SUSURROS DE INVIERNO", Antología de relatos romanticonavideños.

    Como algunos ya sabréis, decidí aportar modestamente mi granito de arena en la inciativa que organizó Marie April  del blog  KISSABOOK .Pues bien, hoy 21 de Diciembre, día del fin del mundo ha dado a luz "Susurros de invierno", un ebook gratuito con relatos sobre la navidad escrito por varios autores (entre los que me incluyo, en-qué-estaría-yo-pensando-oh-dios-mío) que podéis descargar gratuitamente desde este enlace: "Susurros de invierno"

    Por mi parte he de decir que me decidí a escribir un relato para contribuir en el ebook con la esperanza de que una parte de mi se vea reflejada en él, y poder enviárselo (aún no sé cómo) a mi vecino de al lado. Ya sé que en mi piso azul no tenemos ni chimeneas ni jardines...pero sólo me bastaría con que estuvieras aquí conmigo para ser feliz. Ojalá lo leas.


UN INVIERNO MÁS 


Cuando el último copo de nieve golpeó mi ventana, supe que había pasado un invierno más. Y te recuerdo aquel otro glacial invierno, el primero que estuvimos juntos, cuando te regalé aquella bufanda a rayas que años más tarde me confesaste que odiabas. Fue el año en que no nevó pese a tus insistentes miradas a la web del tiempo y mientras me jurabas y perjurabas que sí lo haría. Yo me reía diciéndote que no tenías ni idea. Y así lo fue. Aquel, fue un año terrible. 

¿Recuerdas el frío que pasó aquel presidente negro mientras era investido en Washington? Tú me decías que preferías estar mil veces conmigo delante de una chimenea con un fuego rojo, tanto que te lloraran los ojos, que ser el centro del mundo en esos momentos. En la tele sonaba un discurso cuando me besaste por primera vez, con ese sabor a té recién hecho temblando en tus labios. Con mucho limón, como a mí me gusta. ¿Y no sonaba de fondo el “Back to black”? No me hagas mucho caso, ya sabes cómo me gustan los detalles. Y pareció una premonición porque unos meses más tarde se congregó un grupo de poderosos que tenía que reunir un montón de dinero para ayudar a los países con mayores dificultades ante la crisis… y que al final no quedó en nada. Pero a nosotros no nos importaba. Sólo teníamos que estar juntos, disfrutar el uno del otro y dejarnos llevar como aquel avión sobre el río Hudson. Tan raro como un eclipse lunar. 

Y con ese brindis tan lleno de futuro y de esperanzas, con tus gafas apoyadas en la frente y con tus prisas, acabó aquel invierno. Frío por fuera y caliente por dentro. 

El año siguiente te sentías algo frágil. Mientras yo pintaba las paredes de nuestro hogar, tú te ibas mudando de habitación a habitación para que no te molestara. Reconozco que me enfadé contigo porque esas cosas teníamos que hacerlas juntos. Como poner el árbol de navidad aquel diciembre algo a lo que tú te negaste rotundamente porque no te encontrabas bien. No pasaba nada mientras cada noche me acariciaras y abrazaras para que durmiera tranquila al calor de tu cuerpo. Y me recuerdo por aquel entonces tan llena de vida, que parecía que iba a explotar. Como aquella niña dada a luz en esa patera una fría mañana. Agarrándose a una vida que la quería fuera, que no la deseaba. Te lo comenté esa misma noche, de espaldas a ti, mientras recogía la cena y tú te tomabas un Patxarán y mirabas por la ventana las estrellas que, lejanas, te iluminaban la mirada. Por un instante. Sé que me comentaste algo sobre documentación. Una idea. Yo sólo quería que se detuviera el tiempo y estar siempre así. En ese invierno que se tornaba tan cálido para nosotros. En esa noche en la que te levantaste rápidamente, derramando algo de tu bebida sobre la mesa, me abrazaste por la cintura y al oído me susurraste: “I've never seen you looking so lovely as you did tonight, I've never seen you shine so bright”.

 El último invierno no pudiste más. Mientras ibas pasando hojas, observaba de reojo las espirales de humo que formaba el cigarrillo que con aire distraído te fumabas allí, al pie del escritorio. La televisión daba noticias sobre el cambio climático. Algo sobre una reunión en Durban de hacía un mes para prorrogar el Protocolo de Kyoto. Y este era el invierno más cálido en no sé cuántos años. Tenían razón aunque en nuestra casa estaba siendo el más frío. Y no te estabas enterando. Seguías inmerso en una historia que yo no entendía porque no era la nuestra. No éramos tu y yo. Era otra gente, en otro contexto, lejos de aquí…tan lejos que ni los sentía. Pero tu te empeñaste en que después de esa navidad todo sería diferente. Otra vez habría un fuego rojo intenso encendido en nuestra chimenea. Otra vez se llenarían de vaho las ventanas de nuestra habitación tan vacía desde hacía ya algún tiempo. 

 Ese año no hubo brindis con prisas. Tampoco canciones sonando de fondo. Ni ruido de televisiones. Sólo un frío intenso recorriendo mi cuerpo la mañana en que descubrí que ya no estabas, que te habías ido dejándome allí, en esa casa con jardín en el que no recordaba las flores que después de cada invierno volvían a florecer. 

El 31 de diciembre me sorprendió de pie, delante de su escritorio. Con cada campanada una hoja de su relato caía al suelo mientras yo me hacía más y más pequeña. Sólo era la historia de un escritor que estaba tan metido en su mundo que su mundo lo engulló. Y fue leyendo su cuento cuando el último copo de nieve golpeó mi ventana, y supe que había pasado un invierno más… sin ti.

 Aurora Lejana

sábado, 8 de diciembre de 2012

PREMIOS LIBROS Y LITERATURA 2012


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Pues sí, al final me he decidido a participar en el concurso de Libros y Literatura  que elige las mejores reseñas publicadas este año y así de paso promover los blogs. Se sortearán suculentos premios tanto si administras un blog como si  das el voto una vez abierto el plazo que va desde el  10 de diciembre de 2012 hasta el 1 de enero del 2013. 

Después de estar repasando las reseñas que he publicado desde que tengo el blog me he decidido por la de "Misión olvido" de María Dueñas 

Desde aquí desearos mucha suerte a todos y agradecer esta iniciativa que otro año más lleva a cabo "Libros y Literatura"...¡Ah! Y no os olvidéis de votar...por ejemplo a mi :D


P.S: También quiero agradecer a Xavier Beltrán del blog Tras la lluvia literaria su enorme ayuda, ya que sin él no hubiera sabido poner el banner y no hubiera podido concursar. ¡Gracias!

martes, 4 de diciembre de 2012

"ALGÚN DÍA ESTE DOLOR TE SERÁ ÚTIL", de Peter Cameron

    Como no sólo de mi vecino de al lado vivo yo y puesto que PriceMinister me ha obsequiado con éste ejemplar (muchas gracias desde aquí), en esta ocasión voy a dejarme de historias para no dormir y me dedicaré a hacer una reseña "normal". Que ya era hora.



"James Sveck, el narrador de esta novela, es un adolescente inteligente y precoz, ha terminado el colegio y durante el verano trabaja en la galería de arte que su madre tiene en Manhattan y en la que casi nunca entra nadie. Pese a haber sido admitido en la prestigiosa Universidad de Brown no está seguro  de querer ir; lo que de verdad le gustaría es comprarse una casa en el campo y pasarse el día leyendo, sin ser molestado; detesta relacionarse con la gente de su edad, a la que evita y con la que piensa que no tiene nada en común".

    "Algún día este dolor te será útil" no es una novela normal. Aunque lo aparente. Me refiero a que es sencilla de leer (aunque muy detallista), tiene un prosa muy ágil y no agrega elementos de sorpresa.  Cuenta la vida de James durante el mes de Julio de 2003, a modo de diario, aunque el protagonista dará pequeños saltos en el tiempo como si fueran aclaraciones, gracias a los cuales, podremos entender o por lo menos acercarnos, al comportamiento de este chico. Así conoceremos, por ejemplo, que la soledad es una necesidad básica para James.

    Durante este mes, el protagonista nos mostrará cómo transcurren sus días entre la gélida galería de arte adquirida por su madre tras su segundo divorcio "porque quería hacer algo" y su casa, habitada por su madre y por una hermana universitaria que sólo habla de teoría lingüística influida por su pareja, profesor universitario y casado. Mientras, lucha por evitar un futuro en la Universidad de Brown.

    Y en medio de este ambiente tan desestructurado, con un padre que sólo piensa en el trabajo y una madre que ya va por su tercer divorcio, James nos cuenta cómo el año en que sus padres se separaron lo enviaron a un campamento de vela de esos que supuestamente reforman a adolescentes con graves trastornos mediante los milagros del duro trabajo físico y las glorias de la naturaleza. Con un lema que rezaba: "Sé paciente y resiste: algún día este dolor te será útil". Este pequeño detalle nos muestra qué filosofía envuelve al protagonista en particular y a toda la novela en general.

    Años después y con  este episodio como telón de fondo, los padres de James se ponen de acuerdo para que éste acuda al psiquiatra. Y será durante sus hilarantes conversaciones con la doctora Adler, cuando nos muestre su verdadera naturaleza: la de un chico cuyos padres definen como un antisocial que tiende a la soledad.

     Y es que esta novela quiere poner el énfasis en que: no es James el inadaptado social, sino que es más bien al revés. Es el mundo el que no se adapta a él. Hay quién opina que la novela tiende al negativismo más profundo y que por eso es  difícil de entender. Para mi, el libro es un canto a la esperanza. James no quiere ir a la universidad porque prefiere aprender solo, tiene miedo a no volver a encajar en la sociedad. Hubo un hecho en concreto que provocó su aislamiento y su pérdida de la adolescencia. Un suceso trágico que conmovió al mundo como lo hizo el 11S y que él vivió muy de cerca aunque en la novela no llegaremos nunca a enterarnos de que le sucedió exactamente. 

    Ante todo es una novela de autodescubrimiento del protagonista que no es fácil de digerir. Por eso es tan sumamente recomendable, por esa lucha contra una sociedad pesimista por naturaleza.

    Pero la novela no es sólo angustia, ya que el autor ha sabido adornar con toques de un humor ácido y sarcástico algunos pasajes del libro. Pero sin pasarse.

    Y si quieres saber más: léela. Ya me contarás.

    
    



domingo, 2 de diciembre de 2012

¿HAY ALGUIEN AHÍ FUERA?, de Marian Keyes

    Hace unos días pasó por mi piso azul mi vecina del otro lado. pero no del otro lado del más allá sino del otro lado, pero de este. Quiero decir visitante, la que vive a mi izquierda. El caso es que a ella (que es un completo terremoto) le encanta Marian Keyes y siempre anda diciéndome que necesito hacer terapia ayudada por esta autora.  No sé qué narices verá en mí, para que piense que necesito terapia ¿tanto se nota la locura por mi vecino de al lado? ¿sabrá ella algo? Total, que me prestó "¿Hay alguien ahí fuera?" Dice que necesito salir más de mi habitación azul. Y yo... no sé, no sé.

    Cuando leí el título de la novela no tenía ni idea de por dónde podrían ir los tiros y la verdad es que me sorprendió bastante. Desde luego con un título que por lo menos a mí se me antoja tan amplio podía referirse a cualquier cosa y resultó tratar al final sobre un tema más bien delicado y del cual no tengo una opinión clara al respecto.

    Es decir, una de las tramas de la novela gira entorno al mundo del espiritismo, exactamente sobre la existencia o no de espíritus. Mientras leía el libro tenía como una especie de necesidad de que la protagonista creyera cuando yo ni siquiera sé muy bien como definirme ante este tema. Tenía la esperanza, como la protagonista, de que tenía que pasar algo a la fuerza, y eso hizo que me planteara mi postura ante este tema. Más bien: ¿qué pienso yo acerca de los espíritus?

    Si preguntas a cualquier persona de tu alrededor, visitante, probablemente te diga que no cree pero ¿por qué no? Para mí, esto es como las supersticiones. No soy supersticiosa pero evito pasar a toda costa por debajo de una escalera. Por si acaso. Entonces ¿esto me convierte en supersticiosa? Pues con el espiritismo me pasa exactamente igual. No creo... pero ¿por qué no puede existir algo? A lo mejor hay un montón de señales a mi alrededor y yo no hago más que pasar de ellas una y otra vez. ¿Acaso no es la energía la fuerza del mundo? Pero, atención a mi sabiduría al respecto (nótese la ironía), la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma ¿y hacia dónde va la energía cuando uno muere?

    Cuando mis abuelos paternos murieron yo era pequeña y recuerdo que mi madre me decía que me estarían mirando desde el cielo. Pues eso a mi más que tranquilizarme, me ponía nerviosa. Sobre todo cuando hacía alguna trastada. Ahora que se supone que soy mayor no creo que me estén vigilando (mi vida fuera de mi habitación azul es muy aburrida. Y dentro también) pero entonces ¿por qué cuando visito su tumba les hablo? ¿o al final va  a resultar que hablo conmigo misma? 

    En fin, es un tema muy delicado el que trata la novela, cuya sinopsis es:

"Anna es responsable de prensa de una prestigiosa marca de cosméticos en Nueva York. Tras sufrir un accidente en el resulta gravemente herida, ha de volver a casa de sus padres, en Dublín. Allí sus padres la cuidan, se encuentra de nuevo con sus hermanas... pero ella sólo puede pensar en volver a Nueva York. Volver a Aidan, su marido, del que no tiene noticia desde el día del accidente... El reencuentro con su increíble familia, el contacto con el mundo del espiritismo y la descripción del ambiente publicitario neoyorquino configuran las líneas maestras de esta agridulce comedia" 

    Cada vez que me reencuentro con alguna de las hermanas Walsh, me da una alegría. Me encanta saber de ellas, de sus vidas... Casi puedo decir que esta serie de Marian Keyes son una apuesta segura ya que por ahora no me ha defraudado ninguna. La capacidad que tiene esta mujer de mezclar temas como las drogas, el alcohol, el abandono, etc. añadiéndole ese toque de humor tan característico en ella...es que me fascina.

    En esta novela en concreto trata sobre el tema de la superación ante un hecho trágico para la protagonista que le impide ser optimista y salir adelante. Esa manera en la que Anna va superando muy poco a poco y no sin esfuerzo, los pequeños baches de su vida cotidiana gracias a la familia (me encanta la historia de Helen...y la de la madre ¡esta mujer se merece una novela para ella sola!), los amigos...pero sobre todo gracias a ella misma.

    Como siempre, los personajes están muy bien perfilados. No hace falta que la autora nos especifique la vida de cada uno para que en pocas palabras los podamos "calar".

    Y sobre todo: esa manera de no dejar que la protagonista sea una víctima del hecho trágico al que se tiene que enfrentar. Porque Anna es una superviviente. Si es que ya tenía ganas de una novela así...

P.S: Espero que mi vecina del otro lado se dé cuenta de que le estoy pidiendo a gritos más novelas de Marian Keyes. Sin terapia, por favor.

P.S2: ¿Estará mi vecino de al lado ahí fuera?
   

miércoles, 14 de noviembre de 2012

"MALDITO KARMA", de David Safier

    Sentada en mi cada, con las piernas cruzadas y pensando en nada, me sobresalté por un fuerte golpe seco proveniente de la habitación de mi vecino de al lado. Un golpe seguido de un sonoro: "¡Maldito Karma!". Acto seguido se encendió una bombilla luminosa sobre mi cabeza (metafóricamente hablando, claro) y decidí leer la novela de David Safier ya que últimamente se está hablando tanto de él por su último libro titulado "Una familia feliz".

    Para empezar diré que desgraciadamente no soy muy creyente (por no decir nada). Hay un montón de cosas que desconozco, entre ellas la naturaleza del ser humano y como no sé si existe un dios (lo escribo en minúscula porque puede ser cualquier dios) o no pues hace tiempo decidí ser agnóstica. Lo que viene siendo el tan famoso: No sabe/No contesta, siempre tan recurrente cuando te hacen alguna encuesta. Y no creas visitante que es por no mojarme, qué va, es que simplemente, no sé.

    Me vienen a la cabeza recuerdos de cuando tenía 6 ó 7 años y cursaba la asignatura de  Ciencias de la Naturaleza en el colegio y catequesis para hacer la Primera Comunión. Resulta que en naturales el profesor decía que procedíamos del mono y en catequesis que descendíamos de Adán y Eva. ¿Y qué hacía yo? No pensar. Llegaba un momento en el que me bloqueaba tanto que me negaba a seguir pensado (aún hoy, me pasa todavía con algunas cosas). Sólo porque no entendía. Porque nadie era capaz de responderme a la pregunta: entonces qué, ¿cuáles son mis antepasados? Como respuesta, por mi parte le concedí el regalo más maravilloso que podía hacerle a mi madre: la Primera Comunión. Al año siguiente,con 8 añitos y  rauda como el viento, decidí apuntarme a la asignatura de ética con la consabida reprimenda de aquélla que un día me dio la vida.

    Y digo todo esto porque lo único que me ha enseñado "Maldito Karma" es que el Budismo es la única religión que no te castiga si no eres creyente. Y esto, la verdad visitante, es que suma muchos puntos a mi rango de religiones.

    De todos modos, como soy tan temerosa por todo, siempre he pensado que cuando estuviera en mi lecho de muerte, me arrepentiría en el último momento y así iría al cielo. Es decir, podría tener una vida de "libertinaje"... y luego disfrutar de un paraíso lleno de felicidad. ¿Qué te parece, visitante?

    Y resulta que la sinopsis de "Maldito Karma" es:

La presentadora de televisión Kim Lange está en el mejor momento de su carrera cuando sufre un accidente y muere aplastada por el lavabo de una estación espacial rusa. En el más allá, Kim se entera de que ha acumulado mal karma a lo largo de su vida: ha engañado a su marido, ha descuidado a su hija y ha amargado a cuantos la rodean. Pronto descubre cuál es su castigo: está en un agujero, tiene dos antenas y seis patas… ¡es una hormiga! Kim no tiene ganas de ir arrastrando migas de pastel. Además, no puede permitir que su marido se consuele con otra. 

Sólo le queda una salida: acumular buen karma para ascender por la escalera de la reencarnación y volver a ser humana. Pero el camino para dejar de ser un insecto y convertirse en un ser bípedo es duro y está plagado de contratiempos.

    Pues bien,  hay por ahí quien dice que soy una persona susceptible. Puede ser, no voy a ser yo quien diga lo contrario. Pero, ¿de verdad nadie se ha sentido ofendido/a con ninguna parte de esta novela?

    Hay una frase que me ha llegado al corazón. Cuando a la protagonista, reencarnada en conejillo de Indias, pretenden someterla a unas pruebas para un ensayo sobre la diabetes. Bien, el autor pone en boca de su protagonista lo siguiente:

"... ¿iba a dejar realmente que me torturaran hasta la muerte por una serie de gente que se había pasado la vida hinchándose a dulces?"

Me puedes decir visitante, que no he entendido nada. Pero ¿en serio? (Are you fucking kidding me?, que dirían los ingleses). No, espera, ¿de verdad? ¿a eso se reduce la diabetes? Pasmada me hallo. Las personas que sufren esta enfermedad deberían leerla. Es más, debería enseñarse en el colegio como definición de diabetes. Las personas que la sufren o los familiares de las personas que la sufren,pondrían el grito en el cielo ante esto.

    Bueno, después de este pequeño  gran bache, seguí leyendo...para encontrarme con perlas como:

"... mujer extraordinariamente gorda que, aunque con papada, tenía una cara afable..."
Haciendo auto-stop: "... ningún conductor paraba por una mujer obesa..."
En el autobus: "...¿Tiene dos billetes? Bueno usted está muy gorda y no puede sentarse nadie a su lado..."
"...Alex se separó de mis labios regordetes (<< regordete>> es una manera agradable de describirlo)..."
"... le estreché contra mi cuerpo sudado de luchadora de sumo..."
"... ínfimas cualidades de mujer de bandera..."

    Es como si ser gordo fuera malo. No se merecen nada: ni amor, ni cariño...y encima huelen mal. Y  hay momento en los que insultaban a la protagonista y ella se callaba porque es como si pensara que tenían razón.

    Y así un montón de descripciones donde se detalla lo horrible que es ser gordo en esta sociedad. Y la verdad es que a mi no me hace gracia.

    Podría decir que es una novela que se lee rápido, que es sencilla, que tiene unos diálogos muy conseguidos, que en las reencarnaciones describe muy bien cómo sería la vida siendo hormiga, o gato, o perro....pero es que no me apetece. Me queda la sensación de las cosas negativas del libro por lo que no la recomendaría. Y sí, tengo bastante sentido del humor pero quizás esta no es mi novela.

    Coloqué el libro en la estantería donde estaba y volví a sentarme sobre la cama. Visto lo visto, no tendría que haberme levantado.

P.S: ¿Creerá mi vecino de al lado en el Budismo?
P.S2: Huelga decir que respeto enormemente cualquier religión, sea cual sea ésta y provenga de donde provenga.