La noche antes de que ésta novela llegara a mis manos no pude dormir. Mientras daba vueltas en una cama que me hubiera gustado que fuera más cómoda, una música cercana luchaba por meterse en mi cabeza sin que yo pudiera evitarlo. Era una música extraña. Ajena. No me quedó más remedio que hacer un ejercicio intenso de relajación (siempre a mi manera, claro) hasta que al final logré vencer a la vigía.
El caso es que a la mañana siguiente alguien llamó a mi puerta. Cuando la abrí, un torbellino pasó, rozándome, hacia el salón de mi piso azul. Mientras me tomaba un café que haría que mi mente se despejara, mi vecina del otro lado me contó que se había encontrado a la altura de mi puerta una novela: "El misterio de la casa Aranda", de Jerónimo Tristante. Ella pensó que sería mío. Yo me callé y dejé que ella lo diera por sentado.
Víctor Ros es un joven policía dotado de una astucia adquirida durante años de delincuencia en las calles del Madrid de finales del siglo XIX. Tras una estancia en la ciudad de Oviedo, regresa a Madrid para convertirse en subinspector de una nueva brigada creada para luchar contra el crimen. De la mano de Alberto Aldanza, excéntrico dandi que le inicia en los métodos de investigación científica, tiene que enfrentarse a dos casos: el de una casa cuyas inquilinas, en épocas diferentes, matan o intentan matar a sus maridos tras la lectura de "La divina comedia", y los crueles asesinatos de varias prostitutas que él decide investigar por su cuenta. Víctor recorrerá el Madrid de los salones de la alta sociedad y de las tertulias de los cafés, se impregnará del clima social y político de la época y se convertirá en un experto investigador gracias a las lecciones de Aldanza. Pero las enseñanzas tendrán un precio y Víctor sólo se dará cuenta de ello cuando logre resolver los dos casos.
Visitante, ¿te gustaría leer una novela al estilo de Sherlock Holmes pero ambientada en el Madrid de finales del siglo XIX? Pues ésta es la novela que estabas buscando.
Víctor Ros es un joven subinspector de policía que en sus años jóvenes fue tutelado por un inspector que vio cualidades en él en las que nadie había reparado hasta el momento. Despierto y amante del método deductivo acabará investigando en la casa de Aranda un misterio que se inició hace 50 años. A la vez se verá involucrado, no de manera casual, en la investigación del asesinato de varias prostitutas. De mano de Víctor y un extraño personaje llamado Alberto Aldanza, descubriremos qué hay detrás de éstas muertes y del misterio de la casa Aranda relacionado con "La divina comedia" de Dante.
La verdad es que es una novela que me ha gustado mucho. Muy bien construida y con un protagonista claro como es Víctor Ros muy humano, de hecho él mismo reconoce en un par de ocasiones que suele adelantarse a los sucesos equivocándose alguna que otra vez, nos hará recorrer las tertulias literarias de la época así como conocer también las costumbres de las familias más adineradas del momento, en un Madrid convulso con una recién restaurada monarquía borbónica en la persona de Alfonso XII y tras las guerras carlistas.
También me ha resultado muy curioso conocer qué métodos de investigación científica se utilizaban a finales del siglo XIX por lo que resulta una novela muy instructiva en este aspecto y también en cuanto al contexto político - social ya que se expone el conflicto entre conservadores y liberales.
Otro punto a favor de la novela es la ausencia de errores de ortografía. Siempre me quejo de ésto así que para una vez que no hay, lo tengo que decir.
Lo único que no me ha acabado de convencer del todo es que veo al protagonista demasiado contemporáneo, actual. Es un hombre tan liberal tan liberal, que parece de hoy en día. Por ejemplo está a favor de la homosexualidad y yo no sé en ésa época cómo andaría el asunto.
En fin, una novela de intriga y misterio que te da lo que estás buscando.Muy recomendable.
P.S: Al finalizar la novela, sólo una inicial "J" y, claro, será la inicial de mi vecino de al lado....
P.S2: A la próxima me colaré en su fiesta.
